Dormir bien para vivir mejor.


Muchas personas de cierta edad tienen más problemas para dormir que cuando eran más jóvenes. Es Posible que usted no pueda conciliar el sueño, que despierte frecuentemente, que le cueste trabajo volverse a dormir y que duerma pocas horas durante la noche.

La solicitud de ayuda para resolver los trastornos del sueño, constituye uno de los principales motivos de consulta de las personas mayores.

En la actualidad, existen una serie de ideas sobre las características del sueño según avanza la edad de las personas, que fomentan todavía más este tipo de peticiones. Así la idea de que según nos vamos haciendo mayores, disminuye el tiempo de sueño, se ha convertido en un mito, que hace que muchas personas que se ven afectadas por trastornos del sueño tales como insomnios, despertares nocturnos, etc., sufran este tipo de trastornos innecesariamente.

En realidad, lo que sucede, es que en la madurez, pueden aparecer ciertos cambios en el patrón y ciclo del sueño respecto a otros grupos de edad, y que son desconocidos por una gran parte de la población. La calidad del sueño de las personas mayores puede mejorar bastante si se siguen una serie de consejos:

1.- Rituales que marcan el fin de la jornada y el momento de irse a la cama.

  • Establecer un horario estricto de acostarse y levantarse, incluso en fiestas y fines de semana. Puede ser útil el tomar un baño o una ducha con agua caliente, beber un vaso de leche templada o una infusión caliente.
  • Deben evitarse las cenas copiosas y los líquidos abundantes a última hora de la tarde, y orinar justo antes de acostarse.
  • Debe evitarse el exceso de actividad o estimulación mental, trabajos, ejercicio físico intenso o discusiones familiares.

2.- La habitación

  • El ambiente de la habitación debe acondicionarse para favorecer el sueño (evitar ruidos y exceso de luz, temperatura máxima de 20ºC).
  • Procure que no haya ruido. Si su espos@ ronca, duerma durante unos días en otra habitación, hasta que se haya normalizado el sueño.
  • Los tapones de oídos pueden ser útiles para personas que duermen cerca de ruidos excesivos.
  • Reservar el dormitorio exclusivamente para dormir. No practique en él actividades como comer, leer, ver la televisión o escuchar la radio.

3.- La cama.

  • Mantenga horarios regulares, con horas fijas para acostarse.
  • El colchón debe ser duro y firme y la almohada ni muy baja ni muy alta, para no forzar la curvatura del cuello.
  • Si tras 30 minutos de permanecer en la cama es incapaz de conciliar el sueño (leer una novela sencilla o ver un programa de TV) en otra habitación.

4.- Algunos buenos hábitos.

  • Utilice una ropa cómoda para dormir (retire reloj, pendientes, etc.)
  • Por último, confíe en que sus problemas tienen solución. Si estos consejos no son suficientes, no se automedique. Consulte a su médico para que le indique el tratamiento idóneo en su caso y siga puntualmente sus instrucciones.
  • Los medicamentos, deben utilizarse siempre con cautela, nunca asociados a alcohol, y sólo durante un corto periodo de tiempo. No aumente por su cuenta la dosis prescrita.
  • No dormir durante el día. La siesta, si existe, debe ser única, a primera hora de la tarde y no superior a 30 minutos. Evite también “dar cabezadas”, durante el día.
  • Evite el tabaco, el alcohol y los estimulantes (café, té o las bebidas con cola, incluso desde las 12 horas del mediodía.
  • Haga ejercicio físico durante el día.
  • Realice actividades tardías relajantes (lectura de libros, películas, conversaciones, etc.
  • Aprenda alguna técnica de relajación pues le puede ayudar a dormir mejor; evite mirar directamente las “manecillas del reloj”

 

“Dormir es la única ocasión para sentir la verdadera libertad, porque en el sueño no hay reglas”

 

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