Envejecimiento activo y hábitos saludables. 4


Mayores y Felicidad¿Por qué muchas de las atenciones médicas y sanitarias están llenas de pacientes mayores?. ¿De verdad están enfermos o por el contrario existen una serie de factores externos que rodean al entorno del mayor que hacen que necesiten visitar al médico mucho más de lo que sería aconsejable?

Sí que es verdad que según va pasando la vida, la idea del final de ésta se hace más patente. Según nos aterrizan los años y cómo se acomodan en nuestro organismo generando problemas que antes no teníamos…diabetes, artrosis, artritis, reuma, colesterol, hipertensión, son palabras que en un momento determinado, se vuelven compañeras de vida. Ahora bien en otros momentos el desconocimiento de algunos hábitos de vida saludable, de llevar un seguimiento regular de las medicaciones, de dar paseos, de vivir en compañía hacen que muchos problemas se vean con mayor magnitud de la que realmente tienen. Y es más, la soledad es un elemento crucial para que todo esto se agrave. 

Reformulemos en positivo algunos puntos a este respecto y aprovechando la reciente publicación del Acuerdo de la Organización Médica Colegial y la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, sobre el “Decálogo de envejecimiento activo y hábitos saludables” exponemos unos puntos que a este respecto que la SEGG considera relevantes y que nosotros compartimos.

“Quien tiene la mayor responsabilidad sobre la salud, es la propia persona mayor, por lo que recomendamos el siguiente decálogo de envejecimiento activo y hábitos saludables”

  1. Participar activamente en todos los aspectos de la sociedad.
  2. Mantener activa la mente, entrenar la memoria, leer y estar al día.
  3. Evitar la soledad y mantener una vida social activa.
  4. Desarrollar una actividad física constante.
  5. Realizar una dieta equilibrada rica en fibra, vegetales, frutas y baja en grasa, con una correcta aportación de calcio y una hidratación adecuada.
  6. Eliminar el tabaco y las bebidas alcohólicas.
  7. Cuidar la dentadura, los pies y realizar revisiones de la visión y audición.
  8. Prevenir lesiones y caídas.
  9. Seguir las pautas profesionales en el control y cuidado de las enfermedades, incluyendo las vacunas necesarias. Es importante acudir a nuestro médico de cabera y que tras un exhaustivo análisis nos concrete qué nos pasa.
  10. No automedicarse y seguir el tratamiento correctamente. Debemos conocer toda la sintomatología de cada una de nuestras enfermedades para normalizar los problemas, es decir, para no asustarnos ante cualquier síntoma que se produzca, así como ser conscientes de tomar la mediación que corresponde en cada caso: dosis y frecuencia.

A modo de conclusión lo que pretendemos reflejar es que si se tomara más conciencia de las necesidades de nuestros mayores y se les informara mejor de cuáles son y cómo solucionarlas, ayudaríamos a mejorar su calidad de vida y ahorraríamos recursos que podríamos emplear en otras cosas que les fueran más necesarias y útiles, ya que, a riesgo de ser reiterativos, nuestro objetivo es y será siempre que nuestros mayores disfruten del resto de su vida de la mejor forma posible y en definitiva, que sean felices. 

 

Psicoprojecte


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